Más de 2 millones de españoles ha usado alguna vez una app para buscar pareja

El psicólogo valenciano ha elaborado un estudio, a partir de diversas fuentes, en el que analiza la evolución de la sociedad, del trabajo y de las relaciones sentimentales en el entorno 2.0 y aporta datos sobre cómo afectan las redes sociales a nuestra relación de pareja en el inicio, desarrollo y en el final de la relación.

Y es que cada día hay más gente, de edades muy variadas y de todos los sexos, que deciden buscar el amor a través de una pantalla. En opinión de Enrique Moreno, “el uso de las redes sociales y aplicaciones para ligar se está extendiendo debido a que simplifica y facilita el proceso de pedir una cita”. Y añade: “Lo que antes requería horas de planificación y buscar las palabras adecuadas ahora es tan fácil como darle a un botón”.

Además de la proliferación de aplicaciones exclusivas para ligar o conseguir citas, el 24% de los internautas usa Facebook u otra red social para invitar a una persona a salir en una primera cita. En esta red social se encontró un dato muy curioso: el 14 de Febrero (celebración de San Valentín) es el día en el que más personas cambian su estado de “soltero” a “en una relación”, como prueba de su amor.

En una segunda etapa de la relación, cuando ya se han acabado las mariposas en el estómago, hay más variedad respecto a si las redes sociales ayudan a consolidar la relación o son una fuente de problemas.

El 58% de los hombres y el 80% de las mujeres opinan que las redes sociales pueden ser un buen potenciador para una relación que está comenzando. Es decir, 7 de cada 10 personas utilizarán las redes sociales para tratar de mejorar su relación sentimental. Asímismo, el  49% de los usuarios consideran que sus relaciones se han beneficiado del uso de las redes sociales o mensajería instantánea.

Pero no es oro todo lo que reluce y, mucho menos, en las redes sociales. Por ejemplo, existen estudios que demuestran que cuanto mayor es el número de fotos de una pareja subidas en las redes sociales, menor es la satisfacción percibida por la propia pareja.

En este sentido, una de cada cuatro parejas tiene discusiones por temas relacionados con las redes sociales. Sobre esta realidad, Enrique Moreno es contundente: “Las redes sociales en la pareja son como la sal en la sopa. Un uso moderado puede darle cierto sabor y alegría a la relación, pero un exceso va a estropear la relación y crear problemas”. En su opinión, en la consulta de un psicólogo uno de los trabajos principales debe ser moderar el uso de las redes sociales dentro de la relación de pareja.

Algunos datos del estudio confirman que los smartphones tienen cada vez una mayor influencia entre las parejas. Uno de cada diez usuarios en Internet admitió que en el último año entró alguna vez a la cuenta de correo de alguna red social de su pareja o amigo. Entre las razones que se aportan, el 41% admitió que lo hizo por curiosidad, pero sólo un 17% confesó que lo hizo porque no confía en su pareja o amigo. El porcentaje restante aportó otros motivos.

Finalmente, el barómetro confirma que el primer motivo para una ruptura en el “amor 2.0” es la desconfianza. El 56% de los enamorados tiende a inspeccionar el smartphone, tableta o portátil de su pareja y solo el 38%lo hizo con el consentimiento de su pareja. Eso nos deja un 18% que lo hizo a escondidas y sin consentimiento.

La segunda razón, por orden de importancia, es la infidelidad. La web Ashley Madison, la más conocida para usuarios que desean ser infieles a sus parejas cuenta actualmente con más de 30 millones de usuarios en todo el mundo. De ellos, 250.000 son españoles y, la mitad de ellos, madrileños. Sobre este tema el 19% de los internautas reconoce haber utilizado la red para cometer una infidelidad.

La ruptura de la relación también merece un capítulo aparte. En cuanto a la forma de comunicarlo, no siempre nos atrevemos a decir las cosas cara a cara. El 31% de los usuarios de redes sociales terminó alguna relación amorosa vía e-mail, whatsapp o mensaje en Facebook.

Whatsapp se ha convertido en el rey de las rupturas. Ha provocado 28 millones de rupturas entre parejas de todo el mundo. El control de la última hora de conexión o el famoso doble check son manifestaciones de la desconfianza que uno de los miembros de la pareja siente por el otro, lo que antes o después acaba llevando a la separación.

Y por último, el divorcio. Según los datos aportados por Enrique Moreno, en tres de cada cinco casos de divorcios que no se han llevado a cabo de mutuo acuerdo uno de los miembros presentó pruebas obtenidas de las redes sociales. Constantemente se observa en casos de separaciones, que algunos de los miembros de la pareja recurren a contenido de las redes como argumentario para el divorcio.

El psicólogo Enrique Moreno lo explica así: “Con las redes sociales es más fácil iniciar una relación, pero la otra cara de la moneda es que es mucho más fácil romperla, ni siquiera tienes que estar delante de la persona”. Por su experiencia, “las rupturas que se producen por medio de redes sociales o whatsapp son mucho más complicadas de superar, incluso puedes bloquear a tu pareja, lo cual puede suponer complicaciones en el duelo”.